Preguntémosle a Bill…
OMM. Bill
¿Tiene o tendrá AA algún día un gobierno personal?
Bill. “Con casi toda
seguridad, la respuesta a esta pregunta es que no. Este es el veredicto de
nuestra experiencia.
“Para empezar, cada
miembro de AA ha sido un individuo que, a causa de su alcoholismo, raramente
podía gobernarse a sí mismo. Ni tampoco
podía otro ser humano gobernar la obsesión del alcohólico por la bebida, ni su
avidez de salirse con la suya. Incontables veces, los parientes, los amigos,
los jefes, los médicos, los clérigos, los jueces, cada uno a su manera, han
tratado de disciplinar a los alcohólicos. Casi sin excepción, los intentos de
influir por coacción en la conducta del alcohólico han fracasado completamente.
No obstante, nosotros los alcohólicos podemos ser guiados, podemos ser
inspirados: al unirnos a AA., podemos someternos a la voluntad de Dios, y lo
hacemos gustosamente. Por lo tanto, no es de extrañar que la única autoridad
real que se encuentra en AA sea la de un principio espiritual. Nunca es una
autoridad personal”. (Lenguaje del corazón, p. 40)
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