viernes, 19 de junio de 2015

Preguntémosle a Bill…

OMM. Bill ¿Tiene o tendrá AA algún día un gobierno personal?

Bill. “Con casi toda seguridad, la respuesta a esta pregunta es que no. Este es el veredicto de nuestra experiencia.


“Para empezar, cada miembro de AA ha sido un individuo que, a causa de su alcoholismo, raramente podía gobernarse a sí mismo.  Ni tampoco podía otro ser humano gobernar la obsesión del alcohólico por la bebida, ni su avidez de salirse con la suya. Incontables veces, los parientes, los amigos, los jefes, los médicos, los clérigos, los jueces, cada uno a su manera, han tratado de disciplinar a los alcohólicos. Casi sin excepción, los intentos de influir por coacción en la conducta del alcohólico han fracasado completamente. No obstante, nosotros los alcohólicos podemos ser guiados, podemos ser inspirados: al unirnos a AA., podemos someternos a la voluntad de Dios, y lo hacemos gustosamente. Por lo tanto, no es de extrañar que la única autoridad real que se encuentra en AA sea la de un principio espiritual. Nunca es una autoridad personal”. (Lenguaje del corazón, p. 40)

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