viernes, 27 de febrero de 2015

Preguntémosle a Bill…


OMM.Bill, ¿Cuál debe ser la posición de la OSG y la Junta de custodios frente a las diferencias que se registran o se puedan presentar al interior de AA?

BILL W: “Dentro de AA no existe ninguna autoridad humana establecida que pueda obligar a un grupo a hacer nada”.(…)  “Sin duda puedo hacer estas afirmaciones con la mayor seguridad. Porque yo también, he tratado de gobernar a AA. Cada vez que me esforcé tenazmente por hacerlo, me hicieron desistir con el abucheo, tan sonoro que en varias ocasiones parecía que yo estaba destinado a una excomunión rápida y segura.

Sentado en mi despacho en nuestra Oficina Central, a menudo miro la avalancha de problemas personales, de grupo y de intergrupos, según nos van llegado”. (…) “La oficina Central de AA se ha convertido en un foco de situaciones críticas, hasta tal grado que una “crisis” al día es cuestión rutinaria.

En una época me sentía tentado a tomar postura clara y firme con respecto a cada uno de estos problemas, a ejercer tanta presión y tanta autoridad como pudiera, a escribir cartas acaloradas a los individuos y grupos equivocados diciéndoles lo que debían hacer. En tales momentos, me sentía convencido de que AA necesitaba un gobierno personal firme, alguien, por ejemplo, como yo mismo.

Después de haber luchado durante cuarenta años por dirigir el movimiento de AA, tuve que rendirme; sencillamente no funcionaba. Todo intento de imponer mi autoridad personal siempre suscitaba confusión y resistencia. Si tomaba partido en alguna polémica, algunos me citaban alegremente, mientras que otros murmuraban, “¿Y quien se cree que es este dictador?” Si hacía algunas críticas severas, me devolvían el doble. El poder personal  siempre falló.

Puedo ver sonreír a mis viejos amigos de AA. Están recordando aquella época en la que ellos, también, se sentían llamados poderosamente a “salvar el movimiento de AA” de esta o aquella amenaza. Pero, sus días de hacer el papel de “Fariseo”, ya han pasado. Así es que, tanto para ellos como para mí, aquellos cortos lemas  de AA, “Tómalo con calma” y "Vive y deja vivir”, han cobrado una profunda importancia y significación. De esta manera, cada uno de nosotros llega a comprender que en AA podemos ser únicamente servidores.

Hace mucho tiempo que nosotros aquí en la Oficina Central nos dimos cuenta de que únicamente podemos suministra algunos servicios indispensables. Podemos facilitar información y literatura; podemos comunicar, generalmente, la opinión de la mayoría de los AA referente a nuestros problemas actuales; podemos ayudar a nuevos grupos a ponerse en marcha, dándoles consejos si nos lo piden; podemos vigilar las relaciones públicas de AA, en general; a veces, podemos servir de intermediarios para resolver un problema.” (…)


Está clarísimo que, aun aquí en el mismo centro de AA, solamente puede existir un centro de servicio —custodios, gerente, redactores, secretarias, etc.— cada uno cumpliendo sin duda una función vital, pero ninguno que tenga autoridad para gobernar a Alcohólicos Anónimos. “(Lenguaje del Corazón, ps. 41/42)

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