Preguntémosle
a Bill…
OMM. Bill: Hay quienes insisten en que
los drogadictos pueden ser miembros de AA. ¿Qué puedes decirnos al respecto?
Bill W: “No veo ningún
modo de convertir los adictos no alcohólicos en miembros de AA. La experiencia
nos demuestra claramente que no podemos hacer ninguna excepción, a pesar de que
los que toman drogas sean, por así decirlo, parientes muy cercanos a nosotros
los alcohólicos. Si nos empeñamos en
tratar de hacer excepciones, me temo que esto perjudique al adicto mismo, así
también como a la Comunidad de AA. Tenemos que reconocer el hecho de que ningún
individuo no alcohólico, sea cual sea su aflicción, puede convertirse en
miembro de AA.
“Pero supongamos que se
dirija a nosotros un adicto que ha tenido un verdadero problema con la bebida.
Hubo una época en que tal persona habría sido rechazada. Muchos de los primeros
miembros de AA tenían la impresión, casi cómica, de que eran “alcohólicos
puros”, borrachos solamente, sin ningún otro problema grave. (…)
“Afortunadamente, este tipo de tontería desapareció ya hace mucho tiempo.
“Uno de los mejores
miembros de AA que conozco es un hombre que se había entregado a la aguja siete
años antes de hacerse miembro de la Comunidad. Pero, antes de caer en las
drogas, había sido un alcohólico terrible, lo cual era confirmado por su historia. En consecuencia, tenía el
requisito para hacerse miembro de AA y llegó a ser uno de nosotros. Desde
entonces, ha ayudado a muchos AA y algunos no-AA a hacer frente a sus problemas
con las drogas y las píldoras. Por supuesto, esto es completamente asunto de él
y no del grupo de AA al cual pertenece. En su grupo, es miembro porque, en
realidad, es alcohólico. Esto es el
total de lo que AA no puede hacer por
los drogadictos, o por cualquier otra persona”. (Lenguaje del corazón, ps
223/224)
“No podemos permitirles a
los drogadictos no alcohólicos hacerse miembros de AA. Pero, como cualquier
otra persona, podrán asistir a ciertas reuniones abiertas de AA, siempre que
los grupos mismos consientan, por supuesto. (…) En AA hay restricciones
estrictas referentes a lo que el grupo puede hacer. Pero el miembro escasamente
las tiene. Si el miembro recuerda observar las Tradiciones de anonimato y de no
respaldo, puede llevar el mensaje de AA a cada área disturbada de este mundo
turbulento.” (Lenguaje
del corazón, ps 225/26)
No hay comentarios:
Publicar un comentario