lunes, 2 de marzo de 2015

Preguntémosle a Bill…


OMM. Bill: A propósito de vacantes en la Oficina. Háblanos sobre cuál debe ser la política de AA en materia de salarios para nuestros empleados, asesores o asistentes, específicamente de la OSG., y también en los Intergrupos?

Bill W: “Creemos que cada ejecutivo, trabajador de servicio o consejero debe ser remunerado en relación razonable con el valor de su trabajo en el mundo comercial.

Esta política a menudo es mal interpretada. Muchos de los miembros de AA consideran los  servicios mundiales (o generales) como una caridad necesaria por la cual hay que pagar cualquier cosa. Se olvidan de que nuestra caridad especial es tan benéfica para nosotros como para el recién llegado, y que muchos de nuestros servicios se han diseñado para el bienestar general y la protección de todos nosotros.  Nosotros no somos potentados altruistas que ayudamos a los pobres y enfermos. Nosotros ayudamos a los demás porque en esa forma nos ayudamos a nosotros mismos.

Otra idea equivocada es que nuestros empleados deben  tener sueldo bajos, así como los trabajadores de las instituciones de caridad que hay en todas partes. Al ser adoptado este concepto condenaría a nuestros empleados a sueldo a hacer sacrificios económicos inusitados, sacrificios que nosotros no exigiríamos a otros miembros de AA. En tal evento nosotros los AA estaríamos diciéndole a cada trabajador “cada uno de nosotros envía  tres dólares a la Oficina de Servicios Generales. Pero sería magnífico que usted nos trabajara en AA por la mitad de lo que le pagarían en cualquier otra parte”.

Si la consideramos desde este punto de vista, la teoría de los sueldos bajos nos parece tan absurda como lo es realmente, en especial cuando recordamos que los gastos de administración del servicio mundial de AA está, entre los más bajo per cápita entre las sociedades del mundo. La diferencia, entonces, entre un buen sueldo y un mal sueldo para nuestros empleados en la O.S.G. es cuestión de unos pocos centavos para cada uno de nosotros anualmente.



Debemos considerar también el hecho bien conocido de que un trabajador que se considerar mal remunerado tiende a sentirse inseguro y a ser ineficiente, lo cual resulta muy costoso a la larga. Esto no es buena espiritualidad ni buen negocio. Si existe disponibilidad de dinero para los servicios, debemos pagar bien a nuestros trabajadores.”  (Concepto Once)

óskareme

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