martes, 3 de marzo de 2015

Preguntémosle a Bill…


OMM. Bill, ¿Algún concepto sobre el liderazgo y los Talleres de Liderazgo Integral?

Bill: “Nos damos cuenta  que el verdadero liderazgo depende del ejemplo que damos, de nuestra competencia y no de vanidosos alardes de poder o de gloria.


Aún más maravilloso es saber que no es necesario que nos distingamos entre nuestros semejantes para poder llevar una vida útil y profundamente feliz. Pocos de nosotros llegaremos a ser líderes, ni (tampoco) queremos serlo. El servicio, gustosamente prestado, las obligaciones honradamente cumplidas, los problemas francamente aceptados o resueltos con la ayuda de Dios, la conciencia de que, en casa o en el mundo exterior, todos somos participantes en un esfuerzo común, la realidad bien entendida de que a los ojos de Dios todo ser humano es importante, la prueba de que el amor libremente dado siempre tiene su plena recompensa, la certeza de que ya no estamos aislado ni solos en las prisiones que nosotros hemos construido, la seguridad de que ya no tenemos que ser como peces fuera del agua, sino que encajamos en el plan de Dios y formamos parte de Su designio; estas son las satisfacciones legitimas y permanentes del recto vivir que no podrían reemplazar ninguna cantidad de pompa y circunstancia, ni ninguna acumulación de bienes materiales. 

La verdadera ambición no es lo que creíamos que era. La verdadera ambición es el profundo deseo de vivir humildemente bajo la gracia de Dios. (Paso Doce)

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